sábado, 22 de abril de 2023

A UNA SEMANA DE LA ALIANZA....

 


               Ha transcurrido una semana, de esa hermosa experiencia espiritual de  haber sellado la “Alianza de Amor con María”, en ese grupo de personas tan especial, conformado por una dama de la “Rama de Señoras” y ocho jóvenes peregrinos, (quedando una peregrina pendiente, aún),  que  con tanta ilusión y sentido de responsabilidad aceptaron esta invitación de la Madre,  y se prepararon conscientemente para dar este paso, trascendente en sus vidas, y tuvieron la  valentía de decir que SI, (al igual que ese SÍ INCONDICIONAL DE MARIA),  y concurrir  religiosamente a los encuentros organizados por nuestra “Pastoral” del Santuario, y que fueron de  una profunda riqueza espiritual, al compartir detalles  tan importantes  de esta nueva vida que les ofrece el “Santuario de María”,  a través de esta peregrinación permanente  y largo camino  que les acompañará  no solamente un día o semana, o meses emocionados de recuerdo,  sino que  para “TODA LA VIDA”, pues este compromiso de amor con la Madre de Jesús,  cobra gran sentido en el día a día, en lo que queda por vivir, disfrutar, estudiar, trabajar, servir y crecer, sin dejar jamás  de vivir emocionados en el corazón por esa bendita acogida que les da el Santuario y esa amorosa instancia que les va  transformando el alma y  entendiendo que en las debilidades, en los dolores, en las tristezas en las alegrías, y en todas las situaciones, incluido los éxitos y fracasos, siempre, en todo y en “todas”  está y estará presente María.

               Tenemos tanto que darle, ofrecerle y  hacer crecer nuestra vida como peregrinos, teniendo a esa Madre como aliada nuestra, para que nos eduque y nos guíe, y para que en su amorosa condición,  nos entregue a raudales y a manos llenas, esa abundancia de amor  que fluye como un cauce que nos llena el alma y que siempre nos está y estará iluminando en nuestro caminar, con senderos muchas veces difíciles y tortuosos,  con debilidades, con  dudas de fe, pues la fe debemos construirla a partir de la Alianza, convencidos que  Ella, la Inmaculada,  estará  con nosotros siempre  presente en nuestras vidas.

               Regalémosle a la “Madre Tres veces Admirable” hoy, nuestro renovado compromiso de  oración y perseverancia, nuestras visitas presenciales o espirituales, y cumplamos la tarea de verdaderos apóstoles difundiendo esa Alianza, que es de todos y para todos, y que no quede solo en el agrado y la sensación de nuestro lugar de Gracias, sino que se irradie como un amanecer de luz a todas las personas, porque cuando todos podamos vivir esa experiencia y sintamos que  de verdad María está allí, entonces cambiaremos, mejoraremos, seremos mejores personas,  mejores ciudadanos, leales amigos,  sinceros compañeros de ruta, pues vamos de la mano de Ella, la que nos guía y nos entrega a su amado Hijo para ser  nuestro hermano y nuestro amigo hasta el encuentro final de la eternidad.

               Que no solo sea esta semana, que sean muchas, que sean meses, años, vida toda, para seguir creciendo en el Amor que nos ha reglado este instante mágico,  que cada cual ha vivido y que a los  de mayor tiempo de caminar, (también a veces en las sombras de la soberbia),  nos ha renovado, nos ha permitido recomenzar, nos ha recordado que su amor nunca  nos dejará a la deriva, en las tormentas  o en el Huracán de la vida y de los tiempos, ella nos ayudará a salir con fe, con esperanzas y caridad.

Un siervo de María Nunca Perece.

Equipo de Taller de Alianza.
















MISIONERA CARMEN SUÁREZ (Q.E.P.D.)


 

Queridos amigos pampinos:

            Por esas cosas de la vida, encontré esta foto ayer en la red. “Alguien” me la reenvió, (no tengo explicación), no tenía mensaje.

            Quise por supuesto de inmediato rescatarla y reenviársela a la Maestra Zahira Suárez, mi “Madrina” en las lides religiosas del Santuario de María de Antofagasta, hermana también de nuestra querida y recordada profesora pampina Juanita Suárez. Y entonces se me pasó el día en diversas actividades y hoy me levanté temprano con la idea de cumplir con esa intención y recordar esa hermosa familia pampina que conformaban Don Juan Suárez  y Doña Olga Cabello.

            Mi amiga Irene González anoche, muy tarde,  (y yo ausente, por alguna reunión de Iglesia por allí), me envió una lamentable noticia que  produce  una “explicación” inexplicable  a todo este acontecimiento que les cuento y que me mantuvieron en permanente conexión espiritual en el día de ayer con la querida familia  de  Don Juan Suárez, que vivían  en su tiempo atrás de la Asociación Social y Deportiva (Don Juan era chofer de la ambulancia, muy querido y aparece en esa foto que acompaño con su nieta),  en  esa casita que en su tiempo era todo un hermoso jardín, un verdadero oasis vergel, con abundantes árboles y plantas de todo tipo,  que le daban un ambiente de frescura y hasta “olor a campo” a ese sector, en medio de nuestro acostumbrado (y amado)  calor. En esa  verde “comarca”, una casita de madera oculta bajo los frondosos pimientos, (era como  una casa  gigante de muñecas), pero que empleaba en muchas tardes mi amada maestra ocasional, CARMENCITA SUAREZ, que me enseñaba, sin ser profesora,  lecciones de matemáticas, y  algo de lectura en esas tardes en que mi mamá me enviaba a estudiar y  aprender un poco más.

            Carmencita era la dulzura, la bondad. Tenía un aire de religiosa, pensé siempre que abrazaría el hábito por ser una joven de mucha fe y de una vivencia religiosa y espiritual ejemplar,  que también era la esencia de todas las hermanas “Suárez Cabello”, muy devotas todas y fieles  feligreses de nuestra Parroquia “San Rafael Arcángel”, junto a sus padres, que frecuentemente asistían  a las misas celebradas por el querido Padre Juan.

            Se me llena el corazón de  nostalgias y emoción, pues  CARMENCITA SUAREZ, u OLGA DEL CARMEN SUÁREZ CABELLO, (Q.E.P.D.),  en el día de ayer  ha dejado  este mundo y se ha ido al encuentro feliz con el Señor, por quien sirvió la  mayor parte de su vida.

            Quise retransmitirles este sentimiento, al decir de mi amiga Irene González, la querían mucho y le decían en sus ambientes de amistad “PECHY”, (con cariño), y para mí Carmencita fue siempre dulce, tierna y me enseñaba las lecciones de “aritmética”, con mucho cariño, y nunca olvidaré sus enseñanzas  y sus condiciones naturales de educadora, aunque en la vida no siguió esa natural vocación, empleando otros caminos. “Pechy” mostraba con su actitud y rostro siempre radiante de luz,  el mejor testimonio de ser mujer  de Dios.

            Por esas cosas de la vida, en años posteriores nos encontramos en Antofagasta, en el “Santuario de María, donde junto a sus hermanas, (y curiosamente también con Irene González)  eran asiduas participante de la “Campaña de la Virgen Peregrina” de Schoenstatt. La hermana mayor, Zahira,  en ese tiempo era la Coordinadora de esa Campaña y siempre estaban atentas a servir al Señor.       

            Allí me invitaron a participar en esa hermosa obra  y me hice “Peregrino de María”, celebrando mi “Alianza de Amor con María”, gracias a sus enseñanzas y preparación y  juntos cumplimos  grandes tareas y grandes Misiones con Carmencita, Juanita y mi “Madrina” Zahira.

            Por eso que, con mucha pena y natural nostalgia, deseo compartir esta noticia, pues no cabe dudas que muchos de ustedes la recordarán.

            Olga del Carmen Suárez Cabello, (Q.E.P.D.) aparece en esa foto de la revista Pampa, (la 3ra de izquierda a derecha en la fila superior),  y a través de esta nota, comparto la infausta  noticia y tristeza de su partida, entendiendo que se marchó feliz, pues siempre su vida  fue de una permanente entrega a la obra del Señor, y no cabe duda que descansa en paz en los aposentos del cielo, que la reciben  con sus ángeles en esta hora que sólo ella puede hoy experimentar.

            Sus restos están siendo velados en la “Parroquia Transfiguración del Señor” en la Coviefi  y  su deceso se produjo ayer, 21 de Abril de 2023, en la ciudad de Antofagasta.

            Descanse en paz querida Carmencita, estará siempre en mi memoria y recuerdos y en mi humilde y sentida oración, pues aparte de enseñarme matemáticas básicas en mi niñez, me mostró el rostro de Jesús con su dulzura, su entrega, su amor y su amistad.

            “SERVUS MARIAE NUNQUAM PERIBIT”  (“Un siervo de María nunca perece”).

            Que la Virgen María, la Tres Veces Admirable te reciba en su seno y te acompañe en esa eternidad.

            Un abrazo al cielo.